Infección de huesos

Infección de huesos u osteomielitis

La infección de huesos es llamada osteomielitis. Las infecciones pueden llegar a un hueso al viajar a través del torrente sanguíneo o la propagación de los tejidos cercanos. Una infección de huesos también puede comenzar en el propio hueso si una lesión expone al hueso a los gérmenes.

La infección de hueso en niños, comúnmente afecta a los huesos largos de las piernas y brazos. Los adultos son más propensos a desarrollar osteomielitis en los huesos que forman la columna vertebral, llamados vertebras. Las personas que padecen de diabetes pueden desarrollar infección de huesos si tiene ulceras en el pie.

Una vez considerada una enfermedad incurable, la osteomielitis puede ser tratada con éxito hoy en día. La mayoría de las personas necesitan de cirugía para extraer partes de hueso que están muertas, seguido de antibióticos fuertes.

Síntomas de infección de huesos

Síntomas infección de huesos

Los signos y síntomas de una infección de huesos incluyen:

  • Fiebre o escalofríos.
  • Irritabilidad o letargo en los niños pequeños.
  • Dolor en el área de la infección.
  • Hinchazón, calor y enrojecimiento en la zona de la infección.

En ocasiones, una infección de huesos no causa signos y síntomas o son difíciles de distinguir de otros problemas.

Cuando consultar a un médico

Consulte a su médico si nota un empeoramiento de dolor de huesos, junto con fiebre. Si usted está en riesgo de infección debido a una condición médica, cirugía o lesión reciente, consulte a al médico inmediatamente si nota signos de una infección de huesos.

Causas de infección de huesos

La mayoría de los casos de osteomielitis son causados por la bacteria estafilococo, gérmenes que se encuentran comúnmente en la piel o en la nariz de las personas, incluso sanas.

Los gérmenes pueden entrar en un hueso en una variedad de maneras, incluyendo:

  • Torrente sanguíneo. Los gérmenes de otras partes del cuerpo; por ejemplo, de los pulmones por neumonía, de la vejiga a partir de una infección del tracto urinario, pueden viajar a través del torrente sanguíneo a una zona debilitada en un hueso. En los niños la osteomielitis ocurre con mayor frecuencia en las zonas más suaves llamadas placas de crecimiento, en los extremos de los huesos largos de las piernas y de las manos.
  • Tejido infectado o una articulación protésica infectada. Heridas punzantes graves pueden llevar gérmenes dentro de su cuerpo. Si la lesión se infecta, los gérmenes pueden propagarse a un hueso cerca.
  • Heridas abiertas. Los gérmenes pueden entrar en su cuerpo si se ha rato un hueso y esté sobresale a través de su piel. La contaminación directa también puede ocurrir durante cirugías para reemplazar las articulaciones o fracturas de reparación.

Factores de riesgo

Los huesos son normalmente resistentes a una infección. Para que se produzca una infección en el hueso, una situación debe estar presente que hace que sus huesos sean vulnerables.

Lesión reciente o cirugía ortopédica

  • Una fractura severa o una herida punzante profunda da una ruta para entrar al hueso o tejido cercano.
  • La cirugía para reparar huesos rotos o reemplazar las articulaciones desgastadas, también pueden abrir accidentalmente un camino para que los gérmenes entren al hueso.
  • Un aparato ortopédico implantado es un factor de riesgo para una infección.
  • Las mordeduras de animales profundas también pueden proporcionar una vía de infección.

Trastornos de circulación

Cuando los vasos sanguíneos se dañan o se bloquean, su cuerpo tiene problemas para la distribución de las células que combaten la infección. Lo que comienza como un pequeño corte puede progresar a una ulcera profunda que puede exponer a los tejidos profundos y el hueso.

Las enfermedades que alteran la circulación de la sangre son:

  • Diabetes mal controlada.
  • Enfermedad arterial periférica, a menudo relacionada con el tabaquismo.
  • Enfermedad de células falciformes.

Problemas que requieres líneas intravenosas o catéteres

Hay una serie de condiciones que requieren el uso de tubos médicos. Sin embargo, un tubo también puede servir como una manera de que los gérmenes entren al cuerpo, lo que aumenta el riesgo de una infección en general, que puede conducir a una infección de huesos (osteomielitis).

Ejemplos:

  • Máquinas de diálisis.
  • Catéteres urinarios.
  • Tubo intravenoso a largo plazo, a veces llamado líneas centrales.

Condiciones que deterioran el sistema inmunológico

Si su sistema inmunológico se ve afectado por una condición o medicamento, se tiene mayor riesgo de osteomielitis. Los factores que pueden suprimir el sistema inmunológico, incluyen:

  • Quimioterapia.
  • Diabetes mal controlada,
  • La toma de corticoides o medicamentos llamados inhibidores del factor necrosis tumoral.

Drogas ilícitas

Las personas que se inyectan drogas son más propensos a desarrollar infección de huesos, porque suelen utilizar agujas no estériles o no esterilizan la piel antes de aplicarse las inyecciones.

Complicaciones

Las complicaciones pueden ser:

  • Muerte ósea (osteonecrosis). Una infección en el hueso puede impedir la circulación sanguínea dentro del hueso, lo que lleva a la muerte del hueso. El hueso puede sanar después de una cirugía para eliminar pequeñas secciones de hueso muerto. Si una sección larga de hueso ha muerto, puede necesitar de amputación para evitar la propagación de la infección.
  • Artritis séptica. En algunos casos, la infección en los huesos pueden propagarse a una articulación cercana.
  • Problemas de crecimiento. En los niños, la localización más frecuente de infección de los huesos, es en las áreas más suaves, llamadas placas de crecimiento, en los extremos de los huesos largos de los brazos y piernas. El crecimiento normal se puede interrumpir en los huesos afectados.
  • Cáncer de piel. Si su infección de huesos, se ha traducido a una llaga abierta que esta drenando pus, la piel alrededor está en mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Diagnóstico

El médico puede sentir el área alrededor del hueso afectado cualquier sensibilidad, hinchazón o calor. Si se tiene una ulcera en el pie, el médico puede utilizar una sonda para determinar la proximidad del hueso subyacente.

Se puede necesitar una combinación de exámenes y procedimientos para diagnosticar y determinar que germen está causando la infección como:

Análisis de sangre

Los análisis de sangre pueden evidenciar niveles altos de células blancas de la sangre y otros factores que pueden indicar que su cuerpo está luchando contra una infección. Si su infección de huesos fue causada por una infección en la sangre, los análisis de sangre pueden revelar que gérmenes son los causantes.

No existe ninguna prueba de sangre que indique si usted tiene o no tiene infección de huesos, sin embargo, ayuda al médico a decidir que otras pruebas y procedimiento necesitan.

Pruebas de imagen

 Infección de hueso

 

  • Radiografías. Pueden revelar daños en el hueso, pero el daño puede no ser visible hasta que la infección está presente por varias semanas.
  • Tomografía computarizada. Tomas desde diferentes ángulos y creación de vistas transversales detalladas de estructuras internas de una persona.
  • Resonancia magnética. Puede producir imágenes excepcionales detalla de los huesos y los tejidos blandos que los rodean.

Biopsia de médula

Una biopsia de médula es el estándar para el diagnóstico de osteomielitis, ya que puede revelar el tipo determinado de germen que ha infectado al hueso.  Conocer al tipo de germen permite elegir el antibiótico que funciona especialmente para ese tipo de infección.

Una biopsia abierta requiere de anestesia para acceder al hueso. En algunas situaciones, el especialista inserta una aguja larga a través de la piel y en su hueso para tomar la biopsia. Este procedimiento requiere de anestesia local para adormecer el área donde se inserta la aguja.

Tratamiento

Los tratamientos más comunes para infecciones de hueso u osteomielitis, son la cirugía para eliminar partes de hueso que están infectada o muertas, seguido con la toma de antibióticos. Las hospitalización puede ser necesaria.

Cirugía

Dependiendo de lo grave de la infección, la cirugía puede incluir uno o más de los siguientes procedimientos:

  • Vaciar el área infectada. Cuando se abre alrededor de la zona de su hueso infectado permite al especialista drenar pus o liquido que de ha acumulado por la infección.
  • Retiro de hueso y tejido enfermo. Este procedimiento se llama, desbridamiento. El cirujano especialista extirpa la mayor cantidad de hueso enfermo, además de tomar un pequeño margen de hueso sano para asegurarse que se han eliminado todas las áreas infectadas. Si tejido circundante también muestra signos de que está infectado también se puede retirar.
  • Restaurar el flujo sanguíneo hacia el hueso. Se puede llenar cualquier vacío dejado por la realización de desbridamiento con un trozo de hueso u tejidos como, la piel o músculo de otra parte de su cuerpo dejado por la realización de desbridamiento.
  • Retiro de cualquier objeto. En algunos casos, objetos extraños como placas o tornillos colocados en otras cirugías pueden tener que ser eliminados.
  • Amputación de extremidad. Como último recurso, se puede amputar la extremidad afectada para detener la infección y evitar que se propague aún más.

Medicamentos

Los antibióticos administrados, por lo general, son por intravenosa durante un mínimo de cuatro a seis semanas. También se pueden necesitar de antibióticos orales.

Prevención

Si se tiene un mayor riesgo de infección, hable con el médico acerca de medidas para prevenir infecciones. La reducción de su riesgo de infección también reducirá el riesgo de desarrollar osteomielitis.

En general, se deben de tomar precauciones para evitar cortes que ayudan a los gérmenes el acceso fácil al cuerpo. Si presenta algún corte, limpie el área inmediatamente y aplique un vendaje limpio. Revise la herida con frecuencia para detectar signos de infección.

Si estás en Monterrey y necesitas la ayuda de un traumatólogo u ortopedista, contáctanos.

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